viernes, 30 de agosto de 2019

MISA DEL DOMINGO 01/09/19

Nuestra Señora de los Remedios

Verde Domingo XXII del Tiempo Ordinario MR, p.436 (432) / Lecc. II, p. 262



NO PRETENDAS LO QUE TE SOBREPASA

Sir 3, 19-21. 30-31; Heb 12, 18-19. 22-24; Lc 14, 1. 7-14


El pasaje del Evangelio de San Lucas consta de dos recomendaciones relativas a la participación en las fiestas. En el primer caso se considera la situación del huésped y en la segunda, el del anfitrión en una comida. La primera recomendación se ocupa de la humildad, la segunda atiende al valor de la gratuidad. La humildad supone capacidad de elaborar un juicio objetivo sobre uno mismo. Tarea difícil, porque tendemos a sobrevalorarnos. De ahí que tenga sentido prestar oído a la recomendación del Sirácide: "no pretendas lo que te sobrepasa". Esto no es una defensa del conformismo ni de la pasividad, sino una llamada de atención contra la inclinación a la presunción y la arrogancia. Quien se conoce a sí mismo, no necesita recibir honores ajenos. La segunda recomendación adquiere mayor significado en el contexto actual. Dar y entregar parte de nuestros bienes a quienes atraviesan una situación difícil, nos ubica en la dinámica de la bondad del Padre bondadoso.

ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Sal 85, 3. 5

Dios mío, ten piedad de mí, pues sin cesar te invoco: Tú eres bueno y clemente, y rico en misericordia con quien te invoca.

ORACIÓN COLECTA

Dios de toda virtud de quien procede todo lo que es bueno, infunde en nuestros corazones el amor de tu nombre, y concede que, haciendo más religiosa nuestra vida, hagas crecer el bien que hay en nosotros y lo conserves con solicitud amorosa. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

Hazte pequeña y hallarás gracia ante el Señor.

Del libro del Sirácide (Eclesiástico): 3, 19-21. 30-31


Hijo mío, en tus asuntos procede con humildad y te amarán más que al hombre dadivoso. Hazte tanto más pequeño cuanto más grande seas y hallarás gracia ante el Señor, porque sólo él es poderoso y sólo los humildes le dan gloria. No hay remedio para el hombre orgulloso, porque ya está arraigado en la maldad. El hombre prudente medita en su corazón las sentencias de los otros, y su gran anhelo es saber escuchar.

Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.



SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 67, 4-5ac. 6-7ab. 10-11

R/. Dios da libertad y riqueza a los cautivos.



Ante el Señor, su Dios, gocen los justos, salten de alegría. Entonen alabanzas a su nombre. En honor del Señor toquen la citara. R/.

Porque el Señor, desde su templo santo, a huérfanos y viudas da su auxilio; él fue quien dio a los desvalidos casa, libertad y riqueza a los cautivos. R/.

A tu pueblo extenuado diste fuerzas, nos colmaste, Señor, de tus favores y habitó tu rebaño en esta tierra, que tu amor preparó para los pobres. R/.


SEGUNDA LECTURA

Se han acercado ustedes a Sión, el monte y la ciudad del Dios viviente

De la carta a los hebreos: 12, 18-19. 22-24


Hermanos: Cuando ustedes se acercaron a Dios, no encontraron nada material, como en el Sinaí: ni fuego ardiente, ni obscuridad, ni tinieblas, ni huracán, ni estruendo de trompetas, ni palabras pronunciadas por aquella voz que los israelitas no querían volver a oír nunca.

Ustedes, en cambio, se han acercado a Sión, el monte y la ciudad del Dios viviente, a la Jerusalén celestial, a la reunión festiva de miles y miles de ángeles, a la asamblea de los primogénitos, cuyos nombres están escritos en el cielo. Se han acercado a Dios, que es el juez de todos los hombres, y a los espíritus de los justos que alcanzaron la perfección. Se han acercado a Jesús, el mediador de la nueva alianza.Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.



ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Mt 11, 29

R/. Aleluya, aleluya.


Tomen mi yugo sobre ustedes, dice el Señor, y aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón. R/.

EVANGELIO

El que se engrandece a si mismo. será humillado y el que se humilla, será engrandecido.

Del santo Evangelio según san Lucas: 14, 1, 7-14

Un sábado, Jesús fue a comer en casa de uno de los jefes de los fariseos, y éstos estaban espiándolo. Mirando cómo los convidados escogían los primeros lugares, les dijo esta parábola: "Cuando te inviten a un banquete de bodas, no te sientes en el lugar principal, no sea que haya algún otro invitado más importante que tú, y el que los invitó a los dos venga a decirte: 'Déjale el lugar a éste', y tengas que ir a ocupar, lleno de vergüenza, el último asiento. Por el contrario, cuando te inviten, ocupa el último lugar, para que, cuando venga el que te invitó, te diga: 'Amigo, acércate a la cabecera'. Entonces te verás honrado en presencia de todos los convidados. Porque el que se engrandece a sí mismo, será humillado; y el que se humilla, será engrandecido". Luego dijo al que lo había invitado: "Cuando des una comida o una cena, no invites a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a los vecinos ricos; porque puede ser que ellos te inviten a su vez, y con eso quedarías recompensado. Al contrario, cuando des un banquete, invita a los pobres, a los lisiados, a los cojos y a los ciegos; y así serás dichoso, porque ellos no tienen con qué pagarte; pero ya se te pagará, cuando resuciten los justos".Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Credo

PLEGARIA UNIVERSAL


Pidamos, hermanos, al Señor que dé oídos a las súplicas de su pueblo, diciendo: Escúchanos, Señor. (R/. Escúchanos, Señor.)

Tengamos presente, hermanos, en nuestras oraciones a la Iglesia santa, católica y apostólica, para que el Señor lo haga crecer en la fe, la esperanza y la caridad. Roguemos al Señor.

Oremos también por los pecadores, por los encarcelados, por los enfermos y por los que están lejos de sus hogares, para que el Señor los proteja, los libere, les devuelva la salud y los consuele. Roguemos al Señor.

Oremos también por las almas de todos los difuntos, para que Dios, en su bondad, quiera admitirlos en el coro de los santos y de los elegidos. Roguemos al Señor.

Pidamos también por los que nos disponemos a celebrar la Eucaristía, para que el Señor perdone sus culpas de los que vamos a participar de sus sacramentos, otorgue sus premios a los que ejercerán los diversos ministerios y dé la salvación a todos aquellos por los que ofrecemos nuestro sacrificio. Roguemos al Señor.

Dios nuestro, que invitas a pobres y pecadores al banquete alegre de la nueva alianza, escucha nuestras oraciones y haz que sepamos honrar a tu Hijo en los enfermos y en los humildes, a fin de que, alrededor de tu mesa, nos reconozcamos mutuamente como hermanos. Por Jesucristo, nuestro Señor.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Que esta ofrenda sagrada, Señor, nos traiga siempre tu bendición salvadora, para que dé fruto en nosotros lo que realiza el misterio. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio para los domingos del Tiempo Ordinario.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Sal 30, 20

Qué grande es tu bondad, Señor, que tienes reservada para tus fieles.

O bien:

Mt 5, 9-10


Dichosos los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios: Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.

Saciados con el pan de esta mesa celestial, te suplicamos, Señor, que este alimento de caridad fortalezca nuestros corazones, para que nos animemos a servirte en nuestros hermanos. Por Jesucristo, nuestro Señor.


UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- No hay necesidad de tomar el pasaje del Evangelio al pie de la letra. Nadie gusta de hacer fiestas con desconocidos ni con extraños. Las comidas festivas sirven para compartir nuestra alegría con amigos y familiares. Jesús no estaba enseñándonos a administrar el ocio. Tampoco pretendía reformar las convenciones sociales. Su interés era mucho más profundo. Revisar a fondo los propósitos y valores de las relaciones humanas. En lugar del interés y el cálculo de "te doy para que me des", pretendía animarnos a vivir la confianza y la gratuidad. No quería fomentar relaciones de dependencia entre patrono y cliente, como se acostumbraba en la sociedad romana. Su intención era animarnos a vivir con los criterios del Padre bondadoso que cuida gustosamente de los pequeños y los atiende sin buscar ningún beneficio. En medio de tantas situaciones sociales adversas, podemos encontrar alguna que nos permita vivir la gratuidad de acuerdo con nuestras posibilidades. 

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